jueves, 8 de marzo de 2012

La ansiedad de quien no puede dormir


Otra vez, los bichitos me atacaban. Como un despertador oxidado, me echaron de mi cama. Tal vez nunca existieron, y algo más me llamaba a abandonar la comodidad del sueño, levantarme, prepararme un mate cocido con leche y enfrentar mis ojos, mis dedos y mi cerebro a un proceso de creación. ¿Creación, o expresión? ¿Expresión, o primero, búsqueda interna? Necesidad de ordenar. ¿Desde cuándo tanto orden? No sé, creo que algo me llama a refugiarme en la soledad de la noche, para ordenarme, tomar todos los libros caídos de mi estantería en la sacudida de fin de año, y ordenarlos según importancia (Obvio que no por orden alfabético ni autor). Creo que también sentí la necesitad de escribir en honor a ciertas personas que creo se alegrarían de verme crecer.

El otro día leí que una comunidad de indios en Australia no festeja el cumple años según la fecha de nacimiento, no le ven el sentido; sino que cada uno realiza una celebración cuando se siente más sabio, siente que ha aprendido algo. Me gustaría mandarles una invitación a este festejo, cibernético, pues creo que he crecido, enormemente. He encontrado aquel lugar en el cual quiero vivir por siempre (si es que creyera en el “para siempre”), y lo curioso es que no tiene una calle con numeración, no tiene código postal, no tiene cerradura, creo que he encontrado, el paraíso. Y lo encontré sin buscarlo, y se resume con mucha simpleza, y naturalidad. No es un lugar forzado, ni si quiera lo decoré yo. Es un lugar en el que se vive en presente, porque sí.

Me di cuenta que hay muchas personas que disfrutan de verme crecer, por eso quiero invitarlas a mi celebración, sin torta, sin sándwiches, sin velitas (con sahumerios), sin vino. Pero con esencia, esencia de que sepan esto que me pasa, que he crecido. Y encontré en la vida, esos pequeños momentos que te llevan a la felicidad. Encontré de dónde salen todos los libros de auto ayuda (y ahora los veo y me río) y encontré lo que sienten los existencialistas, los expresionistas y los depresivos (y admiro su capacidad de poner en palabras, tales sentimientos). La felicidad es expansiva, todos somos mejores personas cuando somos felices, nuestras alegrías crecen y hacemos crecer la de los demás, pero, ¿Por qué la tristeza está tan mal vista? Siendo que es un espacio tan cerrado, tan propio, tan existencial, tan propenso al auto conocimiento, al desarrollo de uno mismo. El muro que todos tenemos que saltar, para que, una vez traspirados y sucios, las flores del jardín escondido huelan como lo hacen. Creo que quien puede amigarse con sus tristezas y su soledad, es un genio.

Y al fin, el equilibrio… Algunos luchamos toda la vida por poder ser. Y descubrí que puedo hacer cualquier cosa menos reprimirme, lo aprendí viajando. Algo que lo siento, debo hacerlo, sino mi alma, se pudre, repentinamente, o de a poco. No es un camino fácil el de seguir al corazón, puede ser egoísta, controversial, rebelde; muchas veces es ir contra las reglas, no las leyes, sino las reglas, impuestas por el “qué dirán”, por tradiciones sin sentido, por idiotas que inventaron idioteces para mantener personas dormidas, dominadas. Ir contra ello sin esconderlo, wow, es todo un viaje! Viaje contra madres, tías, abuelas, chusmas, retrogradas, etc. Te lleva igual, a entender, entender al diferente, y no sentirte ni más ni menos persona, simplemente entender que nunca se van a entender, que los separa un abismo. Que el río que separa sus costas es tan caudaloso, tan profundo, tan ancho, que intentar cruzarlo sería un suicidio, un sin sentido, para ambos, pues no hay puentes. Entonces te ríes y entiendes que “nadie puede dar una respuesta, ni decir que puerta hay que tocar, solo se trata de vivir”. Ya no luchas por querer ser entendido, ya simplemente sos. Y eso te ayuda a aceptar.

Ya no busco, busco, verdades. Las verdades simplemente me encuentran, se me presentan en un remolino de cambios. Pues mi vida, es cambio, permanente. Me pedían que cuente de mi viaje, cómo la pasé, por dónde anduve. Algunos se impacientaron por que no tenía qué contar. Pues todo, quedó impreso a mi corazón, y se codificó en un lenguaje al cual aún no le puedo poner palabras, “tendrías que haber visto lo que yo vi”. Y acá, ¿Qué hicieron? Lo mismo de siempre me respondieron mis amigas, menos mal que me fui ¡!.

Si, sé que en mi casa en construcción, hay unos cuantos ladrillitos más. Que aquello que me parecía, que capas, que tal vez, pues ahora, es. Que aquello que creía que no necesitaba, pues no lo necesito. Se definen los gustos, las preferencias, las elecciones.

Un amigo contaba de cuántas cosas le había regalado su hermano, y uno le dice “Me encantaría...” “Sí sí, ya sé, tener un hermano cómo el mío “(lo interrumpe el alagado) “No”, le dice uno,” me encantaría ser como tu hermano”. Creo que todo se resume a eso.

Me di cuenta con los años (como dice cualquier abuela, casi como si ese descubrimiento fuera el oro de Potosí) que soy extremadamente sensible, que a veces siento que tengo una sensibilidad extra, casi como un sexto sentido. No es algo que me haga sentir más que nadie, sino que es extraña, y es divertido explorarla. Quizás es querer que me recuerden así, como esa persona que siempre les recuerda a cada quienes, la importancia que tienen en mi vida. Para que sepan qué tan geniales son y qué tanto pueden hacer con ello. Siempre digo que me emociono sólo con saber que ciertas personas existen, no importa si hace mucho tiempo que no las veo, que no hablo, se que existen y que su luz está iluminando el mundo, nuestro mundo. Amén. Creo que por eso algunos admiramos la historia de Jesús: porque se rebeló contra todo lo establecido, y en honor a su mensaje, salió a caminar, solo, sin importar el “qué dirán”, el orden, lo que hay que hacer, la represión, etc, etc. Se unió a quién todos despreciaban y mostró lo que quería mostrar, con su vida; todos los decorados que se le pusieron después, ah bueno, eso es otra cosa, yo me quedo con ésta idea.

La seguridad de encontrar tu camino, te lleva a nunca querer salir de él. Welcome to “mecha cumplió un año más”

El olor del sahumerio me hace acordar a la casa de una amiga, en la cual pasé gran parte de mi pubertad, era mi refugio. Aprendí grandes lecciones de la vida, al estilo de “Sui Generis”. El mate me hace acordar a “Santa Ana” un rancho al estilo “este pintor tan famoso que no me importa no acordarme el nombre” ¿Molina Campos? Las gallinas, los caballos, un poni, que me recuerda a un amigo, tan particular, tan especial, que ya no está, pero se eternizó por siempre en mí. Un atrapa sueños, que me lleva a un presente sorpresivo, el cual no me fuerzo a procesar, lo vivo. Y la música, tan suave, me lleva a las maravillas del mundo de las ideas, o de aquello que no es material.

Todo me lleva a querer compartir. Tal vez por eso me desvelé, es la noche de mi cumple años, no puedo estar durmiendo.

lunes, 16 de enero de 2012

Ventana sobre el egoísmo.

Egoísmo, egocentrismo, narcisismo. Adjetivos, calificativos, que comúnmente usamos, muchos sin saber realmente su significado, no lo voy a googlear tampoco, porque me interesa pensar un poco sobre el uso común de estas palabras (ya que son pocos los que como yo se obsesionan por el significado de las palabras.
En fin, creo que nos molestan las personas egoístas, por que eso ataca nuestro propio ego, y nos hace sentir menos. ¿Qué es lo que no tengo, que hace que siempre hables de vos? Todos somos egoístas al fin. La vida de cada uno, gira en torno a su propio centro. Y nuestro centro vibracional se ve truncado, cuando al lado hay un centro más poderoso, con un giro más fuerte o una gravedad más pesada, que nos arrastra. Somos solo objetos de ese sujeto, y eso es lo que lastima a nuestro ego, a eso que inventamos con la mente. ¿Lo inventamos con la mente? ¿Es un producto social? ¿Es genético? ¿O es un mecanismo de defensa ante el mundo?
A nuestra mente le encanta separarse de aquello que lo rodea, para conocerlo, entenderlo, estudiarlo. Y así, en millones de años, el hombre fue creando el ego, a través de esa separación cognitiva. Nos olvidamos que somos parte de algo mucho más grande, más superior. Y ahora, así vivimos, con egos. Y los egos, se lastiman, se enojan, se sienten menos, se frustran. Ya casi que se apartan de nosotros mismos, y como robots creados por el hombre, adquieren vida propia, y nos manejan. Manejan a su propio creador !!!!!! Así como el hombre maneja a la naturaleza (su propia creadora) y como un ovillo de lana, todo se enreda.
Y todos somos egoístas, algunos actúan según el mandato de su ego, protegiéndose, girando con más fuerza, atrayendo con su gravedad superior. Comiéndose los egos de los demás, alimentándose. Qué egoísta, grita el ego lastimado.
Yo espío a través de mi ventana, como se matan los egos de los demás. Total yo soy cero egoísta, hago todo por los demás, y eso me hace sentir bien. Eso, es lo que mueve a mi ego.

martes, 10 de enero de 2012

Vi llover.

Sentí el olor a tierra mojada, y la humedad apretando mis pies,
Los árboles agradecieron, intensificando el verde de sus hojas,
algunos cayeron.
La gente corría de lado a lado, escondiéndose bajo techos, algunos rosados.
Algun corazón roto, aprovecho el ambiente, para llorar en un banco.
Algunos caminamos, libres y sueltos.
Cada gota golpeaba mi cabeza, mi nariz e inflaba mi pelo, que caía pesado.
Muchos animales sintieron un alivio - inexplicable con palabras- en sus cuerpos,
que ya no soportaban el azote del calor.
Era noticia.
Yo sonreía, y reía.
Las nubes pasaban, pesadas, negras, como tirando misiles,
con información.
Las cucarachas escapaban de sus escondites, y las mulitas, buscaban esconderse.
Yo caí en los charcos, y mi perro jugaba en el barro.
Dios nos sacaba fotos con flash, y San Pedro movía los muebles de lugar.
Peleas, llantos, angeles llorando
Las lagunas revivieron,
Pero no todos festejaron,
algunos se inundaron.



Los árboles, aprendieron a no mojarse los pies.

lunes, 2 de enero de 2012

Absurda

Tres es el numero perfecto, excepto para quienes practican la monogamia.
Todos los pájaros vuelan, menos aquellos cuyas alas se rompieron.
Los escarabajos.. vuelan al atardecer.
Tres tristes tigres, un día sonrieron.
Las luces titilantes de navidad, me hacen acordar a cuando me reusaba a usar vestido, y mi mama igual me obligaba.
Es raro encontrar hoy, una persona sin celular.
El blanco contrasta con el negro. Pero a uno le sobra, y al otro le falta.
La luna y el sol se encuentran en cierto momento del día, se saludan, y se pasan la posta.
Amigos hay miles, amores... uno solo.
Desilusiones sobran, luchadores faltan.
Todas las gallinas ponen huevos, excepto aquellas cuya genética no se los permite.
Aquí y allá, algo siempre hay.
La continuidad de los parques, Berenice, Crónica de una muerte anunciada.
El ventilador, que un día se rompió

jueves, 29 de diciembre de 2011

Pendulo

En el tenue péndulo del cielo nocturno, se produce el quiebre entre los dos mundos.
Cuando dialogamos vos y yo, vamos camino al cielo; cuando me encuentro en vos, el mundo desaparece y llega la paz.
Cuando me conecto entiendo, cuando me equivoco aprendo.
Que no hay nada eterno, que solo el amor es certero.
Que mi verdad, es tu verdad, lo único que cambian, son las palabras.
En tu corazón, sangre. En la sangre, mucha cosas; en su fluir, la vida, el oxigeno, la purificación.
Y en el aire, secretos de cómo amar mejor.
No hay maldad, solo ignorancia No hay dolor… no duele cuando llega la calma, cuando descansa el alma.
Cuando nos elevamos, soñamos, cuando caemos, lloramos. Porque no entendemos que hay que caminar, que solo con ideas no nos podemos quedar.
Te cruzo, y te veo
rio y creo
te escucho
te conozco mas de lo que crees
te siento, aprendo, viajo, vuelo.
De mi, para vos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Sinceridad

Nuestras, las almas perdidas. Aquellos seres que vivimos disconformes, que vivimos sufriendo, pero que queremos ser felices. Aquellos que nadie entiende, que tratan de locos, de rebuscados. Aquellos que nos chocamos día a día con la realidad por que en las noches la mente nos lleva a otro lugar. Aquellos que vivimos en la oscuridad, porque no sabemos ver la luz.

Vivimos queriendo algo diferente, nada es como queremos. Nuestra mente suele volar, tan tan alto, que desde allá arriba no nos ve y se olvida de concentrarse en el presente, como no lo quiere, no lo acepta. Podríamos ser genios si supiéramos dirigir esa máquinita nuestra. Pero no lo hacemos.

"Por qué" es nuestra pregunta de cabezera, siempre, siempre preguntándonos, porqué ésto, porqué aquello, porqué nada es como lo queremos, porqué tenemos que adaptarnos, porqué, porqué. Shhhhh. Más de una vez tenemos ganas de callarla, del silencio, pleno y profundo, eterno. Y nos cansamos, y queremos salir corriendo, viajar, lejos de todo, lejos de todos. Porque creemos que ellos, que aquello no nos deja ser. Y la respuesta, la solución es tan interna, que nos negamos a verla, porque nos negamos a cambiar de raíz, a viajar tan tan lejos, pero en nuestro ser. Es decir, cambiar de destino, en nuestro accionar, no en nuestra locación física.

Nuestras almas perturbadas, inquietas. No estaban preparadas para bajar, no estaban listas para este mundo, y a los trompazos luchan con nuestro cuerpo, que vibra demasiado lento para ellas, no pueden elevarse, quieren volver y no pueden. Meditación.

Recetas, recetas tenemos miles, miles. Pero práctica ninguna, por refugiarnos en nuestra mente, en nuestros suenios, en nuestro planes, a veces nos olvidamos de vivir. Nuestras almas en pena. O simplemente, nuestra desconeccion, que da pena.

domingo, 18 de diciembre de 2011

...

Pero por sobre todo, ¿Qué es el tiempo?
¿Qué es la vida?
Me gusta pensar, que la vida, es el estado consiente de la mente, su conexión con el alma, y la manifestación en el cuerpo.
Creo yo que no hay tal cosa como el nacimiento y la muerte

Creo que mi cuerpo es la unión de diferentes elementos, es materia.
Y que mi alma, es una idea, que me conecta con las ideas.

Y mi mente, que no se puede entender ni con ella misma. Porque viene desde hace tanto, y va a estar por tanto más.
Y ahí es cuando entiendo 
Siento 
Y expreso 
que no nací el 16 de diciembre de 1990 y que tampoco
me voy a morir cuando respire por última vez.
Simplemente empecé y voy a terminar,
un camino.
Un camino que empezó cuando mamá y papá se unieron:

Y le dieron un alma, con todas las respuestas que yo me tengo que encargar de encontrar.
Y empecé a caminar,
a caer, a correr, a aprender,
a descifrar todos esos secretos.
Y en este camino, hay muchas cosas que quiero hacer,
enmarcadas en una revolución,
a libre interpretación.
Libre soy, y siempre entiendo,
Que vivir es simplemente ser consciente,
en cada momento,
Que la felicidad está ante nosotros
Y solo somos felices, si así lo deseamos,
Observando a nuestro alrededor, disfrutando las maravillas del mundo.
Que somos una maravilla, que la maravilla que vemos y creemos ajena
somos nosotros.
Que somos uno, no hay tal cosa como el individuo.
Individual es simplemente la experiencia,
Todo lo demás
Es unidad
Es amor
Es consciencia.