sábado, 4 de agosto de 2012

Errantes?

Me preguntaron si alguien me comprendía,
Me preguntaron a dónde pretendía llegar viviendo así,
Me preguntaron de qué planeta venía...
Mi hicieron muchas preguntas,
Encontré muchas respuestas,
En lugares nuevos,
Con personas desconocidas...
Me descubría andando, pensaba que estaba escapando,
en realidad estoy buscando, el andar, el transitar.

Nadie sabe cuál es el verdadero objetivo de su vida, si es decisión propia o si venimos con "alguna misión".. Vivimos, llenos de incertidumbre, pretendiendo certezas, verdades. Nos perdemos en relaciones vagas, en seguridades no encontradas, nos mareamos en imposiciones sociales; o nos diferenciamos, nos manchamos, y buscamos "algo más". Errantes en vida, a los ojos de los tradicionales (que muchas veces, son nuestra cuna natal)... Pero en el camino encontramos errantes, que como nosotros van buscando "algo más de la vida" y nos admiran, o los admiramos. Será que admirar es ver en lo demás aquello que tenemos y podemos explotar.

Me preguntaba si la decisión que estaba tomando era la acertada,
Me preguntaba que ganaría y que perdería,
Alguien me dijo que para averiguar hay que probar.
¿Cómo sabes que nos te gustan las manzanas, si sólo comer peras?.

Nos marea, a veces atormenta no ser comprendidos por los demás ¿Qué tanto importa eso? Gente hay por todos lados, importante es, creo yo, si nos entendemos a nosotros mismos ¿Nos aceptamos?

Sólo se trata de vivir.

miércoles, 27 de junio de 2012

Ventana sobre la irritabilidad

Desde hace un par de días que me ataca... Sin entender por qué, sucede que "todo me molesta", mínimas actitudes me provocan ganas de pegarle a mi interlocutor, y no hay persona que cumple con mis requisitos, con mis expectativas. A veces me pregunto, desde cuando sos una persona con expectativas? No era eso contra lo que luchabas?

Pinta que, de repente "irritación era mi segundo nombre" Empecé a buscar posibles causas, pero no las identificaba muy bien.
La sociedad, claro que sí. El exceso de consumo, consumo de todo: televisión para callar la mente, drogas para apagar el miedo, sexo para matar la ansiedad, descartables  simplemente para sentir el poder de desechar, hipocresía por demás, burocracia innecesaria, facebook. Y ahí me di cuenta, que lo que me estaba alterando, lo que me estaba irritando era MI actitud frente al mundo. El envolverme en esa vorágine de todo, y de nada a la vez. Remolinos de vientos tan libres como insignificantes que desestabilizan, y que percola? que decanta? Nada. Vorágine (y un tren llamado deseo).

Así me decidí a decirle "no" a mis primeros deseos y relajarme, quizás empezar de una vez, a disfrutar la nada, el todo. Enfrentar mi individualidad y mi separatividad ante el mundo. Asumir mi ser, y ver qué hay dentro. Tal vez el hecho de que ninguna persona cumpla con mis requisitos se esgrime en que YO no los cumplo. En que hay una brecha entre el decir/ querer ser y el ser tangible, presente.

No more tele, comer sola, mirando a la ventana, primer paso. No more facebook (eehh que te haces la anti sistemaaa???) realmente GREAT! Por qué? Por que realmente no me servía, acrecentaba en mí esos pseudoinstintos de los cuales pretende deshacerme. Y así se sucedieron las cosas... Y el Universo fue/ va respondiendo a ello.
Más caminatas al sol, más plazas, más amigos del pasado, que te traen un viento de recuerdo, y partículas de algún suelo, que hoy sí decantan en el suelo que se está formando (sólo para Edafólogos jaja)

Ingresando un poco en el mundo de los adultos, trámites, viajes, contactos, incertidumbres. Lo cual me hizo dar cuenta de que viajar te enseña, a manejar este tipo de situaciones, a desenvolverte, rebuscártelas, realmente es la mejor escuela para la vida.
Y en estos días también aprendí que gracias a las relaciones con los demás, me voy conociendo un poco más, a mi misma.

martes, 29 de mayo de 2012

2 minutos.

Todo aquel que en algún momento haya mirado su destrozada imagen en el espejo, se sentirá especial.
Todo aquel que haya puesto alguna vez la música más deprimente, para hundirse hasta ser tan pesado como la materia más densa, se sentirá identificado.
Todo aquel que alguna vez se hay sentido orgulloso de su macabra enfermedad mental, me entenderá.
Todo ser humando que hay disfrutado del dolor, sabrá de que hablo.

No importa de dónde viene el dolor, que lo causa, lo importante es disfrutar vilmente de esa pesadez de ojos, de ese odio, de ese deseo perverso de arrancarse la piel y echarse al fuego, al fuego de un mundo subterrenal, supracelestial, con voces, del más, ¿Más qué?. Tan intenso, tan sublime, tan negado, tan prohibido. Tanto alimento para el ego, de sentirse invencible, de sentirse especial, diferente, con una locura tan macabra.

Recordando eventos, películas, roses...

domingo, 13 de mayo de 2012

Ah, la la

Aceleres de acá, extrañitis de allá...
Algo nuevo se presentó en mi camino, algo que no conocía... y caminando, un olor me hizo acordar de alguien, de un lugar, de un momento, y quise volver...

Me senté a pensar mis decisiones, era éste el camino? estaba yo en lo cierto?
Encontré una nueva profesión, que cambié por otra, que me llevó a otra... que me llevo a conocer gente, a ver gestos, a sentir la esencia...

Probé comida que no sabía que existía y combiné colores que no sabía eran posibles...
Tubo frío, mucho frío y un día el calor casi me mata...
Me banié y no me banié...
Perdí mucha ropa, gane sonrisas y lágrimas...
Me regalaron, regalé....

Conocí gente que nunca lo hubiera hecho si me quedaba en casa.. ví gente buena, que en la tele no pasan. Cuánto hace que no miro la tele?
Ciertas personas me decepcionaron... Y seguí caminando, buscando mi lugar en el mundo, me encontré a mi mismo.



Cómo es la vida? Hay una clave? No, no existe el facilismo, la magia está para otra cosa..
Aprendí? Estoy aprendiendo? Cómo se mide eso?
Cuándo es hora de volver, cuándo hay que parar, hay que hacerlo?

Toqué la esencia, la verdad, lo real, y no lo quiero dejar ir.
A veces cuesta más, hay lugares que no me gustan, momento que dudo... Puedo comparar las decisiones? Creo que no, por que se vive una sola vez, no hay comparación alguna...
Quiero, amo, abrazo, y veo, conozco. Aprendo y desaprendo, descubro verdades, y muchas mentiras... 





Viajo por que me gusta viajar, no me pidan más.

domingo, 6 de mayo de 2012

Tu cruz.


¿Cómo explicar la esencia? No se puede… ¿Cómo expresarte lo que estoy sintiendo, lo que viví? Es imposible, tendrías que transformarte en mí… Pero quiero contarte que me estoy experimentando, y que creo que mientras me leas, algo de eso vas a percibir.
¿Cómo encontrar la esencia? ¿Cómo dejarse encontrar por la esencia? ¿Qué somos? ¿De dónde venimos y a dónde vamos?... Fluye por mi cuerpo, sangre, sangre súper cargada de cosas, de emociones, de vivencias, de decisiones, de espejos, de verdades. De verdades.
Sentía que cualquier cosa que me propusiera la podría conseguir. Sentía que estallaba de fe, de fe racional. Sentía éxtasis, energía. Que el centro del Universo estaba en mi pecho, en mi mente y se manifestaba a través de mis ojos que lagrimeaban por el viento. Un acelere inexplicable, pero real. Se trataba sí, de aspectos de la realidad, de la esencia, eso que siempre busco, eso que de a pedacitos voy encontrando.
La vida me estaba haciendo tocarla, me estaba mostrando sus verdades. Estaba reafirmando mis decisiones y diciéndome que por ahí, sí, sí, por ahí venía la mano. De momentos quería envolverme en mi locura con la música tan tan fuerte que lo de afuera se volviera inexistente, hundirme en la esencia del sonido, y tocar al músico y su locura, caminar en locuras tenebrosas.
Cambio la música y toqué otra esencia, otro costado. Entendía… no le puedo poner palabras… Volví a mi yo del pasado, y alguien fue testigo… Encontré gente nueva, y en un simple domingo como cualquiera, la toqué… Conci la selva sin haber estado ahí y sentía que esos niños que tiempo atrás habían pintado, me suspiraban mucha cosas al oído… No puedo dejar de enloquecer, de curarme.  

viernes, 4 de mayo de 2012

Es duro olvidarme de vos, en este trampolín de rocas

Despertar en el mar, y ser la espuma gris, desnudar la canción para vestirte hoy.
Llévame a pasar con vos... llévame a algún lado... Yo llevaré tu imagen.

Encanto, encanto de una despedida... ¿Partir? o ¿Ver partir? ¿Qué prefiere usted?... A mí me cuesta imaginar cómo es mejor/peor cerrar un episodio, un encuentro perdido en un mar de tiempo. Cómo darle final a ese círculo en el que te sentiste eterno, y pronto pasará a ser un capítulo más de algún libro que no sabes cuándo se va a continuar escribiendo, si es que eso ocurre.
Partir o ver partir, encierran las dos un encanto... - Esperame, que soy un poco lento -

Encanto de querer correr, correr atrás de un colectivo para darte un beso más... Encanto de imaginarte esperándome cuando llegue a casa... O encanto de querer bajarte en la primera estación y volver a abrazarte.
Encanto de empezar a soñar con un nuevo encuentro y divagar acerca de las ganas "del otro"... Encanto de pensar en todas las cosas que pasaron...
Encanto de tener mil dudas, pero dejar que el tiempo las despeje, encanto de no preguntar.
Encanto de disfrutar todo lo que se compartió a cada paso... Lo nuevo que se aprendió.
Encanto de confirmar lo que siempre se quizo... Encanto de sorprenderse con el cambio, tan natural.
Encanto de ya extrañar.. de ver, lo verdadero.
Encanto de caminar pensando, o de pensar viajando.

Encanto -El amarillo alrededor de los dos-

sábado, 14 de abril de 2012

Simpleza de vos

Simpleza de extrañarte. Simpleza de cocinar tu propia comida, entre mates, entre charlas (sentada en la mesada, en el piso, en una mesa) entre besos, entre juegos. Simpleza de no pedir más de lo que se tiene, sino disfrutar de todo aquello, porque es lo que hay, porque es lo real. Simpleza de mirarte a los ojos y perderme en tu mirada. Simpleza de compartir un vaso y comer con la mano. Simpleza de no perder tiempo, de tomarte todo el tiempo del mundo, porque no hay tiempo, no hay relojes. Simpleza de no tener televisión y que la mente no se te queme día a día con información, mucha información, de la cual menos del 10% te sirve para vivir. Simpleza de crecer en una charla, en un colectivo, en una decisión. Simpleza de escuchar tu voz mientras me lees y rascarme la cabeza. Simpleza de ver cómo me dejas sola y cómo no queres despegarte de mí. Simpleza de vivir realmente en el presente, no por ser una frase hecha, no por forzarlo, no por decirlo y ser careta, sino por ser así. Simpleza de vivir sin las luces y los lujos de la ciudad, dejar que mis pies se descalcen, y ponerme el pantalón al revés, ¿Por rebeldía? No, porque sí. Simpleza de no consumir de más. Simpleza de no sentir euforia, de disfrutar, y de saber que es algo que vas a recordar “por siempre” si esa expresión realmente existirá. Simpleza de sentirte libre, de poder decidir. Simpleza de no consumir de más. Simpleza de poder compartir todo aquello. Simpleza de no querer irte.